El Ministerio de Exteriores de Alemania ha instado a sus ciudadanos a abandonar Irán después de que este jueves el país centroeuropeo diese comienzo junto con Reino Unido y Francia al proceso de “reinicio rápido” para volver a imponer las sanciones de Naciones Unidas sobre el programa nuclear de Teherán. Berlín ya aconsejaba evitar los viajes al país persa, pero ahora conminó a sus ciudadanos a abandonarlo si cuentan con la opción, debido a la posibilidad de que haya represalias.
“Los representantes del Gobierno iraní han advertido repetidamente con consecuencias en este caso (de que se reactivasen las sanciones) en el pasado, por lo que no se puede descartar que los intereses y los ciudadanos alemanes en Irán se vean afectados por contramedidas”, señaló el Ministerio. En estos momentos, la Embajada de Alemania en Teherán solo puede proporcionar asistencia consular de manera limitada, advirtió.
Irán afirmó este jueves que responderá de “manera apropiada” al comienzo del proceso de “reinicio rápido” por parte de Reino Unido, Francia y Alemania (E3), acción que calificó de “ilegal” e “inválida”. “Esta escalada provocadora e innecesaria tendrá respuestas apropiadas”, dijo el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, en un comunicado. El jefe de la diplomacia iraní afirmó que el inicio del proceso por parte de los europeos “socavará gravemente el proceso de interacción y cooperación entre Irán y la agencia (Organismo Internacional de Energía Atómica)”, una colaboración ya paralizada desde la reciente guerra de los 12 días con Israel.
Reacción del Parlamento iraní
La reacción de Irán no se ha hecho esperar. El Parlamento de Irán ha puesto en marcha este viernes el procedimiento para la retirada del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) en respuesta a la decisión del E3 de iniciar el proceso para reactivar las sanciones contra Teherán por su programa nuclear. El diputado Hosein Alí Hayi Deligani, vicepresidente de una de las comisiones del Parlamento iraní, ha indicado que la propuesta, que empezará a ser considerada por el organismo legislativo a partir de la semana próxima, consta de tres puntos y ha argumentado que “llega en respuesta a la activación del mecanismo ‘snapback'”. Así, ha detallado que el plan contempla la retirada de Irán del TNP y su protocolo adicional, la suspensión de cualquier negociación con Estados Unidos y los países del E3 y el fin de la cooperación con el OIEA, según un comunicado publicado por el Parlamento iraní a través de su cuenta en Telegram.
Acusación de vínculos con EEUU
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, ha lamentado este mismo viernes que la decisión del E3, que considera sigue las órdenes de EEUU. “La decisión de activar la reimposición de sanciones a través de resoluciones del Consejo de Seguridad (de la ONU) ya expiradas está impulsada no por necesidad legal o un juicio sólido, sino que implica su obediencia al Memorando Presidencial de Seguridad Nacional –aprobado por Washington el febrero– de Estados Unidos, que no es parte del Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC)”, ha dicho, en referencia al acuerdo nuclear de 2015.
Baqaei ha argumentado en su cuenta en la red social X que este extremo “fue confirmado por (el secretario de Estado estadounidense) Marco Rubio en su comunicado del 28 de agosto” y ha tildado a Washington de “tremendo saboteador y violador del PAIC por elegir retirarse de forma unilateral del PAIC en 2018, lo que causó una cadena de acontecimientos viciados hasta la fecha”.
Acusación de informe sesgado y ataque de Israel
Irán, cuyo Parlamento aprobó suspender la cooperación con el OIEA –asunto que dejó en manos del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní–, acusó al director general del organismo, Rafael Grossi, de “oscurecer la verdad” con un “informe sesgado” que fue “instrumentalizado” por el E3 y Estados Unidos para preparar la resolución aprobada el 12 de junio por la Junta de Gobernadores del OIEA, que sostuvo que Irán estaba violando sus obligaciones por primera vez en dos décadas.
El Ejército de Israel lanzó apenas un día después una ofensiva contra Irán –que respondió disparando misiles y drones contra territorio israelí–, a la que se sumó el 22 de junio Estados Unidos con una serie de bombardeos contra tres instalaciones nucleares iraníes –las de Fordo, Natanz e Isfahán–, si bien desde el 24 de junio hay un alto el fuego en vigor, a pesar de las tensiones crecientes y las dudas sobre su estabilidad.