16 enero, 2026

Lanús y Banfield: la historia de los títulos locales que consagraron a los clubes del Sur

El fútbol del sur del Gran Buenos Aires experimentó una transformación histórica durante las primeras décadas del siglo XXI. Banfield y Lanús, instituciones con una raigambre social profunda, lograron romper el monopolio de los clubes denominados grandes al conquistar sus primeros campeonatos de liga.

Banfield alcanzó la gloria máxima en el Torneo Apertura 2009 bajo la conducción técnica de Julio César Falcioni. Aquel equipo se caracterizó por una solidez defensiva implacable y el aprovechamiento máximo de la pelota parada, factores que lo llevaron a lo más alto de la tabla de posiciones local.

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La figura central de esa campaña fue el delantero uruguayo Santiago Silva, quien se consagró como el máximo goleador del certamen. El “Taladro” demostró una regularidad asombrosa, perdiendo muy pocos puntos y asegurando el título en la última jornada, a pesar de caer ante Boca Juniors en la Bombonera.

Walter Erviti fue el eje creativo de aquel plantel campeón de 2009, aportando la pausa y el criterio necesario en el mediocampo. Según relata el periodista Víctor Hugo Morales en su libro “Barrilete Cósmico”, la estructura táctica de Falcioni permitió que las individualidades brillaran sin fisuras.

El clásico del sur se convirtió en un partido importante en el fútbol local

Por su parte, el Club Atlético Lanús inició su cosecha de títulos locales en el Torneo Apertura 2007. Dirigidos por Ramón Cabrero, el conjunto granate desplegó un fútbol ofensivo y dinámico que recibió elogios constantes. Fue la primera vez que la institución lograba dar la vuelta olímpica en Primera.

El plantel de 2007 contaba con una base sólida de futbolistas formados en las divisiones inferiores del club, como Diego Valeri y Lautaro Acosta. Esta identidad propia fue la clave para sostener un rendimiento parejo durante las diecinueve fechas, coronando el éxito con un empate frente a Boca.

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José Sand resultó determinante para la consagración de Lanús, aportando una cuota goleadora que se volvería legendaria para los hinchas. Su capacidad para definir en momentos críticos permitió que el equipo mantuviera la ventaja sobre sus perseguidores inmediatos en la recta final del torneo.

El dominio táctico en los torneos cortos y la Copa del Bicentenario

La hegemonía de Lanús se reafirmó años más tarde con la obtención del Torneo de Primera División 2016. Bajo el mando estratégico de Jorge Almirón, el equipo mostró una superioridad abrumadora, culminando la campaña con una goleada histórica por 4-0 ante San Lorenzo en la final del Monumental.

José “El Pepe” Sand, eterno goleador del granate, le metió dos goles al taladro durante el Clausura 2007

En aquel certamen de 2016, Lanús se destacó por un sistema de juego basado en la posesión y la presión alta. Como describe Alejandro Fabbri en “Historias Negras del Fútbol Argentino”, la evolución institucional de estos clubes permitió que sus éxitos deportivos no fueran simples rachas pasajeras.

Poco después de la liga de 2016, Lanús obtuvo la Copa del Bicentenario al vencer a Racing Club en tiempo de descuento. Este trofeo oficial de la AFA ratificó el gran momento de una generación de futbolistas que transformó al “Grana” en uno de los animadores constantes del ámbito doméstico.

La Supercopa Argentina 2016 representó otro hito para las vitrinas de Lanús tras vencer a River Plate por 3-0 en La Plata. Fue una exhibición de eficacia que demostró la madurez de un grupo que sabía jugar finales, consolidando un ciclo exitoso bajo la gestión de la dirigencia de la época.

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Banfield, aunque con menos cantidad de títulos de liga que su eterno rival, mantiene el orgullo de haber sido el primer club del sur en gritar campeón en el profesionalismo moderno. Su estrella de 2009 sigue siendo recordada como una de las gestas más sólidas de los equipos denominados chicos.

La rivalidad entre ambos clubes ha potenciado su crecimiento institucional a lo largo de las décadas. El hecho de que ambos posean títulos de la máxima categoría del fútbol argentino eleva el prestigio del Clásico del Sur, posicionándolo como uno de los duelos más competitivos del país hoy.

Santiago “El Tanque” Silva durante el clásico del apertura 2009

Los historiadores locales coinciden en que el éxito de estos equipos se cimentó en administraciones ordenadas y un fuerte enfoque en las inferiores. Esta estructura permitió que, ante la venta de figuras, siempre surgieran reemplazantes capaces de mantener el nivel de competitividad exigido.

El impacto de estos campeonatos trascendió lo deportivo, generando un sentido de pertenencia inquebrantable en las ciudades de Lanús y Banfield. Las calles de estas localidades bonaerenses exhiben con orgullo los colores de sus escuadras, celebrando una historia que ya cuenta con varias estrellas.

Hoy, tanto el “Taladro” como el “Granate” son respetados por su capacidad de reinventarse y pelear torneos frente a presupuestos mucho más elevados. Sus vitrinas son el testimonio fiel de que la planificación y el sentido de identidad pueden derivar en la gloria máxima del fútbol nacional.

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