El lomo es, sin duda, el corte estrella de la cocina argentina. Su ternura característica y su bajo contenido graso lo convierten en el lienzo perfecto para quienes buscan lucirse sin complicaciones excesivas. Pero, ¿cómo salir del clásico bife a la plancha?
Hoy presentamos tres recetas caseras que elevan este corte a otro nivel, combinando técnicas sencillas con sabores sofisticados.
Lomo a la Pimienta Negra (Un Clásico Infaltable)
Ideal para una cena romántica o una celebración íntima. La clave aquí es el equilibrio entre el picante de la pimienta y la suavidad de la crema. El Secreto: Sellar la carne a fuego muy fuerte para crear una costra caramelizada antes de añadir los líquidos.
Ingredientes: Pimienta negra en grano (machacada al momento), coñac para desglasar y crema de leche de buena calidad.
Guarnición sugerida: Papas noisette o un puré de papas aterciopelado.
Medallones de Lomo en Costra de Hierbas y Parmesano
Esta versión aporta una textura crocante que contrasta maravillosamente con la suavidad interior de la carne.
Preparación: Se prepara una mezcla de pan rallado, queso parmesano rallado, tomillo, romero y un toque de manteca pomada. Se coloca sobre los medallones ya sellados y se lleva al horno fuerte por 5 minutos para gratinar.
El toque distintivo: La ralladura de limón en la costra de hierbas realza la frescura del plato.
Guarnición sugerida: Espárragos salteados o una ensalada de hojas verdes y frutos secos.
Lomo «Strogonoff» Express
Una reinterpretación del clásico ruso, adaptada para una cocina hogareña rápida pero llena de sabor. Es la opción perfecta para cuando el lomo se presenta en trozos o puntas.
Saltear tiras finas de lomo a fuego máximo. Retirar y, en la misma sartén, dorar champiñones y cebolla picada finamente. Reincorporar la carne, añadir mostaza de Dijon, un chorrito de vino blanco y finalizar con crema.
El detalle: El uso de pimentón ahumado le da una profundidad de sabor que sorprenderá a tus comensales.
Guarnición sugerida: Arroz blanco humeante o cintas anchas al huevo.
