23 enero, 2026

Córdoba fortalece la educación rural con el modelo de Centros Educativos Integrales

En el marco de las políticas públicas orientadas a garantizar la equidad territorial y el derecho a la educación, el Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba continúa fortaleciendo el modelo de Centros Educativos Rurales Integrales (CERI), una propuesta que redefine la educación rural desde una perspectiva integral, tecnológica y situada en cada comunidad.

Impulsado dentro del programa TransFORMAR@Cba, el modelo CERI propone una reorganización institucional que integra los niveles inicial, primario y secundario bajo una misma estructura pedagógica y de gestión. Esta modalidad permite un acompañamiento continuo de las trayectorias escolares, evitando quiebres entre niveles y favoreciendo la permanencia y finalización de la educación obligatoria en contextos rurales.

En una provincia marcada por la diversidad geográfica y por distancias que históricamente condicionaron el acceso a la educación secundaria, esta experiencia busca revertir el aislamiento, fortalecer el arraigo comunitario y garantizar igualdad de oportunidades para niños, niñas y jóvenes que viven en zonas rurales.

El ministro de Educación, Horacio Ferreyra, destacó que el modelo CERI no es solo una solución organizativa, sino una decisión política orientada a la justicia educativa. “Estamos construyendo un modelo alternativo que entiende a la ruralidad no como una carencia, sino como una oportunidad para innovar. Con los CERI, Córdoba se posiciona a la vanguardia a nivel nacional, garantizando que un chico o chica de una comuna alejada acceda a la misma calidad educativa que en la capital, con el valor agregado de la identidad local”, afirmó.

Por su parte, los referentes del programa, David Araya y Marcela Paisio, coincidieron en que uno de los ejes centrales de la propuesta es el trabajo docente articulado y el uso estratégico de la tecnología para superar las barreras físicas. En ese sentido, explicaron que cada centro cuenta con conectividad plena, lo que permite que el nivel secundario combine instancias presenciales con entornos virtuales de aprendizaje.

A través de esta modalidad, los estudiantes realizan visitas virtuales a museos, dialogan con especialistas y participan en propuestas colaborativas junto a otras escuelas rurales de la provincia. Además, el modelo promueve el aprendizaje basado en proyectos como estrategia para fortalecer la cultura local, la alfabetización digital y el desarrollo de capacidades clave para la vida y el trabajo. “Buscamos que los jóvenes cuenten con herramientas que les permitan desarrollarse y progresar en sus propios territorios”, subrayó Paisio.

La experiencia, que comenzó como prueba piloto en 2025 en Frontera Norte (San Justo), Las Bajadas (Calamuchita) y la Comuna Km 658 (Río Primero), ya muestra resultados positivos. La incorporación del nivel secundario transformó la dinámica institucional y comunitaria, ampliando las oportunidades educativas para las familias rurales.

De cara a 2026, el crecimiento del modelo será sostenido. Actualmente, tres centros ya cuentan con nivel secundario integrado y está prevista la expansión a 12 CERI distribuidos en los cuatro puntos cardinales de la provincia, alcanzando a más de 600 estudiantes.

El modelo se apoya en pilares fundamentales como la docencia multinivel, con la participación de especialistas en Inglés, Educación Física, Educación Artística y Educación Tecnológica y Ciencias de la Computación; la incorporación de trayectos de formación profesional vinculados al desarrollo local; y una propuesta pedagógica híbrida que combina presencialidad y actividades en línea. La articulación entre niveles permite, además, consolidar un proyecto educativo común y fortalecer el sentido de pertenencia de las comunidades rurales.

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