El mousse de chocolate es uno de esos postres infalibles que nunca pasan de moda. Su textura suave, aireada y su sabor intenso lo convierten en una opción ideal tanto para una comida especial como para darse un gusto en cualquier momento. Elegante pero sencillo, este clásico de la pastelería conquista a todos los amantes del chocolate.
Preparar mousse de chocolate en casa tiene muchas ventajas. No solo permite ajustar el nivel de dulzor y la intensidad del cacao según tus preferencias, sino que además te da la posibilidad de utilizar ingredientes de mejor calidad, sin conservantes ni aditivos. El resultado es un postre fresco, casero y mucho más sabroso que cualquier versión industrial.
A continuación, te compartimos una receta fácil y confiable para lograr una mousse de chocolate cremosa, liviana y llena de sabor.
Ingredientes
- 200 gramos de chocolate negro (con 70 % de cacao o más)
- 4 huevos (claras y yemas separadas)
- 100 gramos de azúcar
- 1 pizca de sal
- 200 ml de crema de leche
- Opcional: virutas de chocolate o frutos rojos para decorar
Paso a paso para preparar mousse de chocolate
Derrite el chocolate
Trocea el chocolate negro y derrítelo a baño maría o en el microondas, calentándolo en intervalos cortos para evitar que se queme. Remueve hasta obtener una mezcla lisa, brillante y sin grumos. Reserva y deja entibiar.
Bate las yemas
En un bol amplio, bate las yemas con la mitad del azúcar hasta lograr una preparación clara y cremosa. Incorpora el chocolate derretido poco a poco, mezclando bien hasta integrar por completo.
Monta la crema de leche
En otro recipiente, bate la crema de leche fría hasta que forme picos suaves. Incorpórala a la mezcla de chocolate con movimientos envolventes y delicados para conservar el aire.
Bate las claras
En un bol limpio y seco, bate las claras con la pizca de sal hasta que comiencen a espumar. Agrega el resto del azúcar en forma gradual y continúa batiendo hasta obtener picos firmes y brillantes.
Integra las claras
Incorpora las claras batidas a la mezcla de chocolate en varias tandas, con movimientos suaves y envolventes. Este paso es clave para lograr una mousse liviana y aireada.
Refrigera
Vierte la preparación en copas o recipientes individuales y lleva a la heladera por al menos 4 horas. Si puedes dejarla reposar toda la noche, la textura será aún mejor.
Decora y sirve
Antes de servir, decora con virutas de chocolate, frutos rojos o un toque de cacao en polvo para realzar su presentación y sabor.
