El Estadio Metropolitano fue testigo de una noche mágica y dominante para el Atlético de Madrid, que propinó una goleada de 4-0 al FC Barcelona en el encuentro de ida de las semifinales de la Copa del Rey. El equipo dirigido por Diego Simeone ofreció una auténtica “masterclass” táctica, desbordando a un conjunto catalán que se mostró absolutamente desconcertado desde los primeros minutos.
Un inicio de pesadilla para el azulgrana
La debacle del equipo de Hansi Flick comenzó apenas a los 6 minutos con una acción insólita que ya recorre el mundo. Tras un pase hacia atrás de Eric García, el portero Joan García cometió un blooper increíble al dejar escapar la pelota por debajo de su suela, resultando en un gol en contra que abrió el marcador.
El festival colchonero continuó con una “obra de arte” de Antoine Griezmann, quien a los 14 minutos definió con una caricia de zurda tras una asistencia de Nahuel Molina. Antes de finalizar la primera media hora, Ademola Lookman puso el 3-0 tras una cesión de Julián Álvarez, sentenciando lo que ya era un baile en el Metropolitano.
El despertar del “Araña”
La gran noticia para los aficionados rojiblancos y para la selección argentina fue el fin de la sequía goleadora de Julián Álvarez. El delantero, que acumulaba 11 partidos y 865 minutos sin convertir, selló el 4-0 definitivo a los 47 minutos con un derechazo inatajable desde el borde del área. Tras su tanto, el “Araña” expresó su alivio y deseo de que este sea el inicio de una nueva racha positiva.
VAR y tensión en el complemento
Aunque el marcador no se movió en la segunda mitad, la intensidad no disminuyó. El VAR fue protagonista al anular un gol de Pau Cubarsí para el Barcelona por un fuera de juego milimétrico tras una revisión de casi siete minutos. Además, el equipo catalán terminó con diez jugadores tras la expulsión de Eric García en los minutos finales, coronando una noche para el olvido del defensor.
Atlético de Madrid 4-0 FC Barcelona | ⚽ Eric (OG), Griezmann, Lookman & Julián Alvarez | HIGHLIGHTS
Con este resultado, el Atlético de Madrid saca una ventaja determinante de cara al partido de vuelta, dejando al Barcelona en la necesidad de un milagro para alcanzar la final de la Copa del Rey.
