El Comité de Fauna y Flora Silvestre, que reúne a Gobierno central y autonomías, abordará este martes, a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica, la catalogación como especie en peligro de extinción de la anguila, una medida que ya ha sido planteada sin éxito en dos ocasiones porque no logró reunir la mayoría simple que requiere.
Galicia, Asturias, Cantabria y Murcia ya han avanzado que votarán en contra de esta medida, que implicaría prohibir la pesca de anguilas y de sus crías, las angulas, un cotizado manjar. Su argumento, que no hay suficientes estudios científicos que acrediten la necesidad de una medida así y que, a su juicio, las pesquerías actuales son sostenibles.
No han desvelado su posición autonomías estratégicas para la especie, como Andalucía (donde la pesca de angulas está prohibida desde 2010), País Vasco (la ha vedado para la temporada 2025/26 ante el declive de poblaciones) o Cataluña.
También un geranio y un cardo
Junto a la anguila europea (Anguilla anguilla), el Ministerio pide incluir también en el Catálogo Español de Especies Amenazadas con la condición de “En peligro de extinción” al geranio de las dolomías bercianas (Geranium dolomiticum) y el cardo de Madrid (Carduncellus matritensis).
Angulas incautadas en el marco de la operación “Lake”, en 2025. / Guardia Civil
Además, planteará proteger las poblaciones de Canarias y Atlánticas de Odontaspis ferox o tiburón solrayo, Rhincodon typus o tiburón ballena, Aetomyleus bovinus o raya toro con su inclusión en el Listado de Especies Silvestre en Régimen de Protección Especial (LESPRE).
El catálogo forma parte del listado y en él se incluyen las especies que están en riesgo de perderse si no se actúa. Se dividen en dos categorías: vulnerables (riesgo alto) y en peligro de extinción (riesgo muy alto). Estas últimas pueden, además, elevarse a especies en situación crítica cuando existe riesgo inminente de extinción.
Mientras la inclusión en el LESPRE puede hacerse para proteger a especies que tienen valor ecológico, científico o cultural pero que no están amenazas, figurar en el catálogo implica que existe riesgo real de que se pierdan si no se toman medidas para evitarlo.
Con carácter general, cuando una especie está en el listado implica que no se pueden capturar, matar, molestar o comercializar ejemplares, ni dañar sus hábitats, mientras que si se incluye en el catálogo, las autoridades competentes deben, además, elaborar planes para su recuperación y conservación.
La anguila acapara la atención
Pese a que el comité abordará el futuro de varias especies, la anguila y la angula se están llevando toda la atención, quizá porque su pesca y consumo mueve millones de euros en todo el mundo, gran parte de ellos en el “mercado negro”.
Cocinando una tapa de angulas. / LNE
En España, en 2025, las ventas “legales” de angulas sumaron 1 millón de euros, con un precio medio de 430 euros por kilo, y las de anguilas 80.000 euros, con un precio medio de 14 euros/kilo.
Debido al declive de las poblaciones, la captura de estas especies solo se permite a pescadores profesionales (con cupos establecidos), en tanto que la pesca recreativa está prohibida por normativa comunitaria desde 2023.
Galicia lidera la pesca de la anguila, con cerca del 70% del valor económico nacional, seguida a distancia por Murcia, Comunidad Valenciana y Cataluña.
Por su parte, Asturias es la principal región productora de angula, con la mitad del valor económico nacional, seguida de Cataluña, País Vasco y Cantabria.
Rechazada en 2020 y 2024
La propuesta de incluir a la anguila europea en el LESPRE se inició en 2020, cuando Transición Ecológica solicitó un dictamen al Comité Científico (grupo de expertos que asesora al Consejo de Fauna y Flora) que fue favorable a la inclusión de la especie en el listado al constatar que la especie se encuentra fuera de los límites biológicos de seguridad.
Anguila provista de radiotransmisor. / Nature
Posteriormente, una nueva información científica aportada por el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES) y por la UICN reforzó esta conclusión.
Así, en marzo de 2024, el Comité Científico actualizó su valoración y mantuvo su recomendación de incluir la anguila europea en el Catálogo Español de Especies Amenazadas con la categoría «en peligro de extinción», información que fue también trasladada a las autonomías en noviembre de ese año «sin lograr la mayoría necesaria para su aprobación».
Para apoyar el nuevo intento de proteger la especie, el Ministerio para la Transición Ecológica ha lanzado una campaña en redes liderada por la propia ministra, Sara Aagensen, que en un vídeo explica que la pesca para el consumo está “llevando a la anguila a la extinción”. “Es una medida respaldada por científicos, asociaciones, e incluso representantes de la alta cocina española”, asegura la ministra en el vídeo, en el que aparecen los chefs Andoni Luis Aduriz, Ángel León, Maca de Castro, Joan Roca, Diego Guerrero, Yolanda León, Jesús Sánchez, María Gómez, Isabel Álvarez y Beatriz Sotelo.
La ministra explica en el vídeo el proceso reproductivo de la anguila, que nace en el Mar de los Sargazos, en el océano Atlántico, a 6.000 kilómetros, desde donde empiezan una travesía épica de un año hasta llegar a suelo europeo, donde se transforman en angulas iniciando el camino hacia los ríos, y donde crecerán durante años hasta convertirse en anguilas.
Según la ciencia, dice Aaegesen, la especie se encuentra en «peligro crítico y fuera de los límites biológicos de seguridad». A las costas europeas llega “menos del 10% de ejemplares que llegaban hace apenas unas décadas”.
