La Guardia Civil, que investiga la tragedia ferroviaria acontecida en Adamuz (Córdoba), ha trasladado al Tribunal de Instancia de Montoro la existencia de “incongruencias” en la información remitida a los investigadores por parte de Ayesa, la empresa encargada de supervisar la instalación de las soldaduras en la vía que registró la catástrofe.
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) baraja un problema en una junta o soldadura como hipótesis principal del origen del siniestro. Por ello, trabaja para conocer la actuación desarrollada en la infraestructura hasta la fecha del siniestro. Dentro de esa labor, el 10 de febrero pasado el presidente de la CIAF, Iñaki Barrón, comunicó a la Policía Judicial por carta “que del análisis de la documentación presentada por Ayesa, relativa a las soldaduras, se habían detectado distintas incongruencias”.
Así lo recoge un oficio remitido, el 18 de febrero, por la Guardia Civil a la plaza 2 de la sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montorno, donde informa del estado de la investigación. Según ha podido conocer este periódico, esas contradicciones se relacionan, fundamentalmente, con las firmas de documentos, pero los investigadores han observado también algunos detalles técnicos que parecen incoherentes. Iñaki Barrón detalla que “en la documentación que llega para las investigaciones, suele ser normal que haya algunas cosas que requieren aclaraciones”. Por el momento, permanecen a la espera de que Ayesa amplíe su información.
La soldadura se efectuó en mayo de 2025
En el oficio enviado a la jueza Cristina Pastor, el Instituto armado precisa que una de las causas del descarrilamiento del tren Iryo pudo ser la rotura de la soldadura localizada en el punto kilométrico 318+681 de la vía 1 (en la línea Sevilla-Madrid), que unía un riel del año 2023 con otro del año 1989. Esta junta fue efectuada en la noche del 24 de mayo de 2025 por un trabajador de la empresa Maquisaba, que tenía más de cinco años de experiencia y estaba habilitado con el permiso C, necesario para la instalación de las soldaduras de desvíos y neutralizaciones en líneas de alta velocidad, según detalla. En la actualidad, los investigadores estudian la documentación aportada sobre las soldaduras.
De 19 maquinistas, solo uno percibió una incidencia
El mismo documento precisa que, en el marco de la investigación, se ha tomado declaración a 19 maquinistas de Ouigo, Iryo y Renfe, que circularon el 18 de enero pasado, cuando se registró la tragedia, por ese tramo. Sin embargo, solo una de estas personas informó “de un golpe en lado derecho”, en tanto que el resto no aludió a ninguna incidencia o sensación extraña.
El sabotaje, “altamente improbable”
Junto a otras posibles causas, se intenta esclarecer si la rotura del riel o de la soldadura se debió a un corte realizado con alguna maquinaria o al uso de una sustancia corrosiva o explosiva. Sin embargo, la Guardia Civil valora como “altamente improbable” que el accidente fuese provocado por un sabotaje o una actuación terrorista.
“Información de interés” sobre el mantenimiento
La Policía Judicial contempla, asimismo, la falta de prevención entre las causas del accidente todavía no determinadas. Investiga si la falta de medidas preventivas o de supervisión impidió detectar la presencia de riesgos en la vía, como una rotura de riel o de soldadura. Además, incluye la hipótesis de una mala ejecución en la soldadura, “bien por acción del soldador, bien por el uso inadecuado del kit de soldadura, puesto que, en todo caso, debió de ser detectado dentro de las labores de supervisión que se debieron llevar a cabo”.
A este respecto, entre otras indagatorias alude a la entrevista a personal de Adif realizada a finales de enero, “que arroja información de interés en cuanto a responsabilidades en supervisión y mantenimiento”.
