Los precios del aceite de oliva siguen relativamente estables con la campaña ya prácticamente terminada, puesto que a estas alturas de la temporada casi no se elabora más producto en las almazaras. Y casi no ha habido cambios en los precios que se abonan en origen de los agricultores desde que comenzó la campaña de la aceituna el otoño pasado.
En la actualidad, la media en todo el país del precio del aceite de oliva virgen extra está en 4,34 euros por kilo, con una bajada de tan solo un 0,4% con respecto a la semana pasada. En las últimas cinco semanas, por contra, se observa una ligera tendencia al alza de un 0,84%. En comparación con la campaña anterior, los datos oficiales del Ministerio de Agricultura señalan una subida de un 6,9%.
Esta tendencia se repite en todas las categorías de aceite y también se observa por regiones. Así, el aceite virgen ha experimentado una subida del 7,3% con respecto a la campaña pasada, pero casi no se ha movido en las últimas cinco semanas, donde se de una bajada de tan solo un 1,1%. Su cotización actual es de 3,77 euros por kilo de media en todo el país.
El aceite lampante, de menor calidad y destinado a las refinerías, está ahora mismo a 3,39 euros por kilo pagados en origen. Es el producto oleícola que ha sufrido una mayor variación: una subida del 3,2% en la última semana, caídas del 3,1% en cinco semanas y un aumento del 4,1% en comparación con lo abonado de media en la campaña anterior.
Estabilidad desde hace más de un año
Los precios se mantienen en el entorno de los cuatro euros, con ligeras variaciones por arriba o por abajo, desde hace más de un año. Hay que remontarse hasta la campaña 2023-2024 para ver grandes variaciones, ya que en esas fechas el aceite de oliva virgen extra llegó a picos de nueve euros por kilo. Aquella fue una campaña de muy poca producción debido a los años de sequía, lo que justificó unos precios muy elevados que después cayeron bruscamente, tal como alertaron algunos operadores del sector.
Ahora esta situación de precios preocupa a los productores. Además, no se entiende bien que los precios sigan estables cuando ya es seguro que la actual campaña ofrecerá un volumen mucho menor del esperado debido a la incidencia de las borrascas de primeros de año, que afectado especialmente a zonas como la Subbética cordobesa. Cuando se cierre definitivamente la campaña, la caída con respecto a los aforos iniciales podría estar en torno a un 10% de media para todo el país, aunque hay zonas que tendrán pérdidas más elevadas.
Las almazaras cordobesas produjeron el pasado mes en torno a 30.000 toneladas de aceite, de acuerdo con los últimos datos presentados por el Ministerio de Agricultura. Durante la primera mitad el mal tiempo primero, y los campos anegados después, impidieron o dificultaron la entrada de jornaleros a los olivares.
En muchas fincas la aceituna se quedó en el suelo y ya no servía ni siquiera para lampante. Esa producción eleva la cifra acumulada de la campaña 2025-2026 hasta las 212.000 toneladas.
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