16.7 C
Córdoba
16 julio, 2024

Phomopsis, el desafío en el cultivo girasol para evitar que los rindes se reduzcan a menos de la mitad

El asesor de CREA, Agustín Bilbao, advirtió sobre las importantes pérdidas productivas que ocasiona esta enfermedad, “de un potencial de 3800 a la realidad de 1650 kilos por hectárea. Y dio claves para prevenirla.

20 de junio 2024, 11:47hs

Diferentes grados de afectación de plantas de girasol por Phomopsis en Miramar, durante la campaña agrícola 2023/24. (Foto: CREA)

Diferentes grados de afectación de plantas de girasol por Phomopsis en Miramar, durante la campaña agrícola 2023/24. (Foto: CREA)

Durante una jornada organizada por la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR), el asesor del CREA (Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola) Necochea-Quequén (región Mar y Sierras), Agustín Bilbao, advirtió sobre las importantes pérdidas productivas que viene ocasionando esta enfermedad y se refirió a las claves para combatirla.

El cancro del tallo, al tratarse de una patología que no cuenta con fungicidas capaces de controlarla, las premisas agronómicas sobre las que se sustentaba la oleaginosa pasaron a estar en discusión.

Leé también: Las lluvias mejoraron las condiciones para la siembra de trigo y cebada

“Haciendo todo bien en términos agronómicos y sembrando los mejores híbridos de girasol tolerantes a la Phomopsis, igual podemos llegar a tener problemas graves”, advirtió el experto, durante una charla ofrecida en una reciente jornada técnica organizada por Asagir en la Unidad Integrada Balcarce del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

¿Querés recibir más información sobre el campo?

Suscribite acáBilbao mencionó un caso registrado en 2023 en la zona de Necochea en el cual los rendimientos, en cuestión de semanas, se derrumbaron a causa de un ataque severo de Phomopsis en los sectores con mayor potencial productivo.

Leé también: Proyectan una siembra récord para la campaña de trigo 2024/25, también impulsada por la “chicharrita”

“En aquellos ambientes con potencial para lograr 3800 kilos por hectárea, cosechamos apenas 1800, mientras que en los sectores con menor aptitud el rinde previsto no varió”, indicó.

Phomopsis, el desafío en el cultivo girasol para evitar  que los rindes se reduzcan a menos de la mitad

Otro caso más reciente correspondió a la última campaña 2023/24 con un girasol sembrado el pasado 2 de noviembre en la zona de Miramar, a 52 centímetros, con una fertilización de 40 kilos por hectárea de MAP y 90 kilos de urea voleada a la siembra en un suelo que, al 14 de octubre, mostraba en el análisis 28 ppm de fósforo, 49 ppm de N-NO3 49 y 81 ppm de Nan.

Con un antecesor trigo/soja de segunda y empleando un híbrido tolerante a Phomopsis, el cultivo contaba con un potencial de rendimiento promedio del orden de 3800 kilos por hectárea.

Sin embargo, las lluvias excesivas ocurridas entre fines del año pasado y comienzos del 2024 provocaron una diseminación generalizada de la enfermedad.

Leé también: Santa Fe y Córdoba le piden al Banco Central que finalice una normativa que encarece el crédito al agro

“En las cabeceras el cultivo tenía 1,9 metros de altura y en lote 1,7 a 1,8 metros con 55.000 plantas por hectáreas logradas; el cultivo tuvo crecimiento vegetativo exuberante y el rinde final fue de 1650 kilos por hectárea a causa de los daños generados por Phomopsis”, explicó el asesor de CREA.

“Evitar cultivos con un crecimiento excesivo pasa a ser una cuestión fundamental. Otro tema clave es cómo vamos a ambientar los lotes con esta problemática porque el manual dice que el mayor nivel tecnológico debe aplicarse en los mejores ambientes pero ahora con Phomopsis tenemos muchas preguntas al respecto”, añadió.

En definitiva, los modelos más intensivos de girasol ya no son tan productivos en los últimos años a causa del impacto de Phomopsis, por lo que la recomendación general podría ser implementar modelos más moderados tanto en lo que respecta a densidad como a nutrición.

“La nutrición seguirá siendo un factor clave para asegurar elevados rendimientos en girasol, pero en la actual coyuntura sanitaria el empleo de esa tecnología debe evaluarse con mayor rigurosidad en función de los datos aportados por los análisis de suelos. Ser más cuidadosos en ningún caso significa dejar de fertilizar”, resumió Bilbao.

Últimas Noticias
NOTICIAS RELACIONADAS