Un reciente estudio de datos por satélite ha descubierto una disminución alarmante en la gran reserva de agua subterránea en la región del Tibet, conocida como la ‘Torre del Agua de Asia’. Esta inmensa reserva hídrica, de la que depende el riego agrícola, el suministro a zonas urbanas y la seguridad ecológica de cientos de millones de personas en más de una docena de países río abajo, se está agotando al alarmante ritmo de aproximadamente 24.200 millones de toneladas al año, según dicho estudio.
El nuevo estudio, dirigido por el profesor Wang Shudong, del Instituto de Investigación de Información Aeroespacial de la Academia China de Ciencias (AIRCAS), ha sido publicado en Environmental Research Letters y pone de manifiesto una realidad inquietante.
El equipo de investigación desarrolló un modelo basado en inteligencia artificial (IA) mediante la integración de observaciones satelitales de múltiples fuentes, modelado del sistema terrestre e IA. Esto les permitió reconstruir dos décadas de cambios en el almacenamiento de agua subterránea de esta región y realizar análisis sobre escenarios de riesgo.
Mapa de la región del Tibet y los ríos a los que abastece / Michael Buckley
El estudio concluye que las caídas más significativas se registraron en cuencas aguas abajo densamente pobladas y con riego intensivo, como las cuencas del Ganges-Brahmaputra, el Indo y el Amu Darya. En cambio, algunas regiones del interior a gran altitud experimentaron recuperaciones localizadas en el almacenamiento de agua subterránea.
Clima y extracción de agua
Los factores climáticos explican casi la mitad de la variabilidad observada en esta acumulación de agua, y la criosfera (masas heladas) desempeña un papel destacado. Sin embargo, la extracción de agua por parte de los seres humanos, especialmente en las zonas de riego aguas abajo, se ha convertido en un factor cada vez más importante del agotamiento de las aguas subterráneas, una tendencia que se aceleró después de 2010.
El fenómeno tiene efectos sobre cientos de millones de personas / Cape, Patrick
Además, las previsiones indican que esta tendencia a la baja persistirá con las prácticas actuales de uso del agua. Si bien el derretimiento de los glaciares podría frenar temporalmente las pérdidas de agua subterránea en algunas zonas alrededor de la década de 2060, este efecto amortiguador es insostenible y es probable que después llegue un declive más rápido. Si los patrones actuales de uso del agua se mantienen sin cambios, se prevé un ritmo de agotamiento más rápido, lo que expondrá a las zonas agrícolas aguas abajo a un riesgo aún mayor.
El ‘tercer polo’ de la Tierra
La mayoría de los ríos más grandes y abundantes de Asia se originan en la meseta tibetana que alberga la capa de hielo del Hindu Kush Himalaya (HKH). La nieve y los glaciares en estas montañas contienen el mayor volumen de agua dulce mundial, después de las capas de hielo polares, lo que lleva a los hidrólogos a apodar a esta región como el Tercer Polo.
“Este llamado Tercer Polo abarca la meseta tibetana, el Himalaya, el Hindu Kush, el Pamir y las montañas Tian Shan y tiene la mayor cantidad de glaciares y nieve después del Ártico y la Antártida, más de 46.000 glaciares, el 14,5 % del total mundial. Pero a diferencia de aquellos, cuyos glaciares fluyen directamente hacia el océano, el agua de la nieve proveniente del Tíbet se convierte en la fuente de diez de los ríos más grandes del mundo”, explica la experta en Asia oriental Rosa María Rodrigo Calvo en una publicación diferente a la ahora publicada.
