El gobierno municipal de Cosquín dio un nuevo paso en materia de inclusión y accesibilidad. En el marco de una política pública sostenida que entiende a la cultura como un derecho y no como un privilegio, el pasado miércoles 21 de enero, se llevó adelante la firma de contratos con los cuatro jóvenes que integran el cupo laboral de personas con discapacidad, quienes desempeñarán tareas de orientación y asistencia durante las noches del Festival Nacional de Folklore.
La acción se inscribe dentro del protocolo «Cosquín Accesible: un festival para todos y todas», impulsado por la Secretaría de Desarrollo y Promoción Social, a través del Programa de Discapacidad e Inclusión, con acompañamiento del Gobierno de la Provincia de Córdoba.
Se trata de una iniciativa que no sólo propone medidas concretas de accesibilidad, sino que expresa una decisión política clara: avanzar hacia un modelo de festival más justo, equitativo y con participación real de las personas con discapacidad.
La incorporación formal de jóvenes con discapacidad al equipo de trabajo del festival representa mucho más que una instancia laboral. Es el reconocimiento del derecho al trabajo en condiciones de igualdad, la valoración de capacidades y saberes, y la consolidación de una mirada que promueve la autonomía y la inclusión activa en uno de los eventos culturales más importantes.
Entre las acciones ya en marcha, se destaca la implementación de un cupo diferenciado y reglamentado de entradas gratuitas para personas con Certificado Único de Discapacidad (CUD), disponibles de manera online, garantizando el acceso al festival en condiciones de equidad. El cupo se establece en relación a la capacidad de la Plaza Próspero Molina y las normas de Defensa Civil, disponiendo de 160 entradas gratuitas por noche y 18 espacios para usuarios de sillas de ruedas, contemplando también a un acompañante según lo indique el CUD.
En una mirada integral de inclusión, el protocolo contempla además medidas de accesibilidad comunicacional y física dentro del predio y en el circuito que conecta plazas y espacios culturales: cartelería accesible con pictogramas, señalización en sistema braille, sectores adaptados para personas usuarias de sillas de ruedas y la incorporación de Lengua de Señas Argentina en momentos clave del festival. A esto se suma la capacitación del personal afectado al evento en el trato adecuado hacia personas con discapacidad.
Asimismo, se instalarán dos Puntos de Accesibilidad, uno dentro y otro fuera del predio, que funcionarán como espacios de información, orientación y acompañamiento, e incluirán un espacio de calma destinado a quienes lo requieran.
Con estas acciones, y especialmente con la formalización del cupo laboral a través de la firma de contratos, Cosquín reafirma una voluntad política concreta de construir un festival que no deje a nadie afuera, posicionándose como referente nacional en la organización de eventos culturales con perspectiva de derechos, accesibilidad e inclusión.
