11 enero, 2026

El Barça busca asestar el golpe final al Real Madrid de Xabi Alonso en la final de la Supercopa

En Arabia Saudí, como en muchos países musulmanes, el fin de semana se corresponde con el viernes y el sábado. Y, llegados estos días, el caos circulatorio en el que vive Yeda en jornadas de labor, con taxistas derrapando por los arcenes para acabar la carrera cuanto antes y buscar de inmediato la siguiente, desaparece porque la ciudad baja sus revoluciones.

Quizá por eso, Hansi Flick y Xabi Alonso llegan antes de tiempo a sus ruedas de prensa previas a la final de esta noche (20.00 horas), también a esa foto clásica que el alemán insiste en hacer sujetando la camiseta del lesionado Gavi, recordando que antes del derbi de Cornellà, ocho días antes, también lo hizo y le dio suerte.

Con unos 40 minutos de diferencia, uno y otro repiten mensajes: un clásico en nada tiene que ver con lo anterior ni con el estado de forma en que lleguen ambos equipos, lo emocional es casi tan importante que lo futbolístico, en una final no hay favoritos… Pero sí, si hay un favorito. Favoritísimo, incluso. Porque, llegados a este punto de la temporada, sería incluso una sorpresa que esta Supercopa la ganara el Real Madrid.

No hay favorito. Una final, y másun clásico, es diferente a todo, no hace falta más motivación

Hansi Flick

— Entrenador del Barça

Nueve victorias seguidas

La puesta en escena en las respectivas semifinales así lo indica, con el Barça arrollando al Athletic (5-0) sin necesidad de exprimirse y con los blancos colgados del larguero ante un Atlético (1-2) que mereció mucho más de lo que obtuvo. También hace favorito al equipo de Flick su racha reciente de nueve victorias seguidas, frente a un Madrid que lleva un mes largo sobreviviendo en la agonía.

Y hasta el estado físico de sus jugadores. En el Barça, al margen de Christensen y Gavi y del peculiar caso de Araujo, todos están en plenas condiciones, incluido Lamine, como ayer confirmó su entrenador. Xabi Alonso, en cambio, tiene fuera de juego a Militao y Brahim; sin rodaje a Carvajal, Trent, Huijsen y Alaba; y tocados a Rüdiger, Rodrygo, Asencio y un Mbappé que podría recibir infiltraciones para jugar la final, habrá que ver si de inicio o no.

El último precedente

El optimismo en el Real Madrid apenas lo aportan su propia heráldica y el último precedente entre ambos, aquella victoria en el clásico liguero del Bernabéu (2-1) que hoy parece tan lejana. “Como dijimos de la derrota en el Metropolitano, ese partido no lo olvidamos, pero no es una referencia”, avisó el técnico, en una afirmación que comparte Flick. “Una final, y más un clásico, es diferente a todo”, evaluó el alemán, que recordó que, bajo su mando, el Barça ha ganado cuatro clásicos y solo ha perdido uno, el del pasado 26 de octubre.

Lamine es un jugador diferente y determinante, pero estamos centrados en nosotros

Xabi Alonso

— Entrenador del Real Madrid

Pero por mucho que uno y otro traten de abstraer esta final del relato que vienen construyendo durante la temporada, la realidad es que es este un partido determinante, en especial para el Real Madrid. Una derrota volvería a colocar a Xabi Alonso en la mira de un Florentino Pérez –a quien se espera hoy en Yeda, tras ausentarse durante toda la semana– que lleva semanas con el dedo en el gatillo, mientras Álvaro Arbeloa espera a que suena el teléfono rojo. Nada que sorprenda al tolosarra, que se sabe bajo observación desde aquella derrota contra el Celta que a punto estuvo de costarle el puesto.

El 2-5 del año pasado

Y, siempre vasos comunicantes, al Barça se le presenta la oportunidad de darle una estocada final al proyecto de su archienemigo. También, de cerrar el círculo que empezó a trazar hace un año en el mismo escenario, ganando el trofeo que hoy defiende con un contundente 2-5. Serían 365 días con cuatro títulos para los azulgranas y ninguno para los blancos.

Se espera que Flick repita la alineación de la semifinal, con la inclusión de Lamine por Roony. Más dudas tiene Xabi Alonso, pendiente de la salud de varios de sus futbolistas, empezando por Mbappé. Todos ellos ante un estadio lleno que vivirá, por cuarto año consecutivo, la final por la que su rey paga 40 millones de euros al año.

Alineaciones probables

Barcelona: Joan Garcia; Koundé, Cubarsí, Eric Garcia, Balde; De Jong, Pedri; Lamine, Fermín, Raphinha; y Ferran.

Real Madrid: Courtois; Valverde, Huijsen, Rüdiger, Carreras; Rodrygo, Tchouaméni, Camavinga, Bellingham; Mbappé o Gonzalo y Vinícius.

Árbitro: José Luis Munuera Montero (Comité Andaluz).

Estadio: Rey Abdullah de Yeda, Arabia Saudí.

Hora: 20.00 horas (Movistar+),

Suscríbete para seguir leyendo

Últimas Noticias
NOTICIAS RELACIONADAS