El Teatro Zorba fue escenario de un emotivo homenaje al recordado René Bertrand, referente indiscutido del teatro argentino y una figura vinculada por años a las temporadas de verano en Villa Carlos Paz. Se descubrió una placa conmemorativa y se bautizó la sala con su nombre.
El acto contó con la presencia de familiares, amigos y figuras del ambiente artístico, destacándose entre ellos la presencia de su pareja, la actriz carlospacense Belén Giménez, sus hijos y su amigo personal Gustavo Sofovich, el director de cultura Fernando Barrera.
Sofovich recordó el vínculo profundo que unió a René con su padre, Gerardo Sofovich, y destacó su rol clave en la continuidad de su legado artístico. «Para Gerardo fue un hijo y la continuación laboral de todo lo que hacía. René fue el elegido para dirigir y llevar adelante lo que Gerardo escribía. Se peleaban como hermanos, pero se amaban de una manera inmensa»; expresó el productor, visiblemente emocionado.
Además, señaló que la forma de homenajearlo fue mantenerlo simbólicamente junto a Gerardo: «La mejor manera era ponerlo al lado de mi viejo, para que estén juntos e inmortalizados en Polémica en el Bar».
Por su parte, Belén Giménez, pareja de René y madre de sus hijos, describió al director como un apasionado absoluto del teatro. «Era todoterreno. Amaba tanto esto que se metía en todo, la boletería, la venta, la escenografía, la marquesina, la dirección, la elección de actores. Vivía soñando proyectos, planeando temporadas y giras»; sostuvo en diálogo con El Diario.
Con orgullo y emoción, aseguró que ese amor por el teatro también se refleja en sus hijos, quienes crecieron respetando y acompañando ese mundo. Belén también recordó el deseo de René de que su historia quedara ligada a Carlos Paz. «Él quería vivir acá, quería estar acá. Me lo pidió, y por eso estamos hoy acá, cumpliendo su deseo»; contó.
Asimismo, reconoció que volver a los espacios compartidos fue difícil, pero necesario. «Había que enfrentarlo. Fueron muchísimas temporadas juntos en esta ciudad»; concluyó.
El homenaje cerró entre aplausos y lágrimas, reafirmando el legado artístico y humano de René Bertrand, cuya pasión, entrega y amor por el teatro quedarán para siempre grabados en la historia cultural de Villa Carlos Paz.
