Podemos no se da por aludido tras la renuncia de Yolanda Díaz, uno de los principales obstáculos para un posible entendimiento con los partidos de Sumar. Después de 24 horas de silencio, ha sido la eurodiputada Irene Montero la primera en pronunciarse sobre la noticia, y lo ha hecho en canal de Pablo Iglesias, Canal Red, donde restó importancia a esta salida, reduciéndolo a “un problema de Sumar”, y reivindicando “liderazgos que defienden los modelos de la izquierda”, en una manera de mantener la hoja de ruta emprendida hace meses.
La dirigente, anunciada hace casi un año como candidata de Podemos a las próximas generales, ha admitido sus diferencias con la dirigente para después dejar fuera a Sumar del debate de la izquierda. “Hemos tenido muchos desencuentros políticos con Yolanda Díaz y eso era así anteayer y lo sigue siendo”, comenzó. “Pero en lo personal comprendo la decisión y le deseo lo mejor”.
En este punto, pasó a defender que la salida de Díaz “es un problema interno de Sumar, que los partidos que han decidido reeditar Sumar, tienen que encontrar otra persona candidata, y la clave de los debates de la izquierda está en otro lugar“.
Montero se ha referido al acto de Gabriel Rufián la semana pasada sobre la unidad de la izquierda, señalando que “muestra una España que tiene ganas de izquierda”. “Sigue habiendo millones de personas de izquierda”, ha continuado, “que quieren las cosas claras y quieren ver a liderazgos que con fuerza y determinación defiendan los modelos de la izquierda”. Una manera de reivindicar su propio liderazgo como candidata de a Podemos, cuyo principal mantra en los últimos meses es el de “poner a la izquierda en pie”.
“Por ahí es por donde tenemos que seguir”, prosiguió Montero, que insistió en el plan de los morados para llevar a cabo esa misión. “Tenemos que recoger ese guante y ponernos manos a la obra para responder a esa demanda de una izquierda fuerte”.
En las últimas horas Podemos ha evitado reaccionar a la salida de Yolanda Díaz, que era uno de los elementos que impedían una posible alianza. El partido morado emprendió un camino en solitario ya en las elecciones europeas de 2024, donde Irene Montero logró un escaño en el Parlamento Europeo, pero también en Aragón -donde quedó fuera- y Castilla y León, donde las previsiones no son muy halagüeñas.
Pese a no referirse explícitamente, desde la órbita del partido morado sí se han presentado como la única opción de izquierdas que ya tiene clara su marca y su candidata, reafirmando así su intención de concurrir en solitario a las próximas generales, y alejando cualquier vía de acuerdo. Así lo expresó el exdiputado Pablo Echenique, ahora miembro del Consejo de Redacción de la plataforma de contenidos de Iglesias.
“Ahora mismo, solo existe una fuerza de izquierdas estatal que tenga candidata, militancia, un nombre claro, un discurso coherente, una hoja de servicios y un programa sólido y audaz. Todo lo demás es un marasmo que no lo entienden ni los periodistas de la Corte de Madrid DF”, defendió el exdirigente en un mensaje publicado en redes.
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