23 marzo, 2026

Jaime Díaz Gavier, el juez que condenó a Luciano Benjamín Menéndez en Córdoba

En el marco de los 50 años del golpe de Estado de 1976, la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) distinguió con el título de Doctor Honoris Causa al juez Jaime Díaz Gavier. El magistrado, que presidió el tribunal encargado de enviar a cárcel común a Luciano Benjamín Menéndez en el histórico juicio de La Perla del 2008, repasó en una entrevista exclusiva con Dante Leguizamón en Canal 10 los detalles de una vida marcada por la justicia y el compromiso civil. 

Para Díaz Gavier, este reconocimiento trasciende lo personal y adquiere un valor simbólico que legitima el funcionamiento de las instituciones cuando actúan debidamente en defensa de los valores esenciales de la sociedad.

La construcción de una identidad judicial

La historia de Díaz Gavier está ligada a la abogacía desde sus raíces familiares. Su padre fue ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación durante el breve período democrático entre 1973 y el 24 de marzo de 1976. Durante la charla, el juez recordó su propia juventud y su militancia política en los años setenta, una etapa de formación que le permitió entender las relaciones de poder y los factores de presión que atraviesan a la sociedad. Según explicó, esa experiencia de calle fue fundamental para ejercer su cargo con una perspectiva más amplia sobre la realidad de los sectores dominantes y dominados en Argentina.

El refugio en la ley frente al horror

Al rememorar el sorteo que lo designó para juzgar a los genocidas, Díaz Gavier confesó que sintió un profundo deseo de participar en ese proceso único. A pesar de la naturaleza tenebrosa de los acusados, el magistrado aseguró que no sintió temor, sino la responsabilidad de mantener un ajuste absoluto a las normas del procedimiento. La clave para garantizar la validez del juicio fue, según sus palabras, el respeto irrestricto a las garantías constitucionales de los imputados, lo que permitió que la sentencia fuera una expresión de imparcialidad incluso frente a los crímenes más aberrantes de la historia reciente.

La reparación a través de la palabra

Uno de los momentos más profundos de la entrevista se centró en la función sanadora del testimonio. Díaz Gavier sostuvo que el tribunal tomó la decisión política de permitir que las víctimas hablaran extensamente, incluso más allá de lo estrictamente necesario para la prueba jurídica. El juez comprendió que esas personas habían vivido décadas de silencio y que el Estado tenía la deuda ética de escucharlas por primera vez. Esa apertura permitió que el proceso judicial funcionara también como un espacio de reparación emocional para quienes habían sido arrancados de sus hogares y sometidos a tormentos durante la dictadura.

Una advertencia sobre la degradación democrática

Hacia el cierre de la charla, el magistrado expresó una visión crítica sobre el presente de las instituciones en el país. Advirtió sobre un proceso de debilitamiento de la convicción democrática y lamentó que el Poder Judicial se encuentre hoy en uno de sus niveles más bajos de valoración social. Díaz Gavier manifestó su preocupación por los discursos que relativizan los derechos humanos desde altos niveles políticos y señaló que la sociedad argentina atraviesa un nuevo trauma de descreimiento que pone en riesgo la construcción de una comunidad justa y equitativa.

Entrevista completa

Entrevista con el Dr. Javier Díaz Gavier, doctor Honoris Causa UNC

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