La princesa Eugenia de York ha cortado todo contacto con su deshonrado padre a raíz del escándalo de Jeffrey Epstein, según ha revelado este domingo ‘The Mail on Sunday’.
Andrés Mountbatten-Windsor, quien fue despojado de sus títulos reales en octubre por sus vínculos con el magnate pedófilo, está “devastado” por el distanciamiento de su hija menor, tras las nuevas revelaciones sobre la relación del hermano del rey Carlos III con el financiero.
Esto significaría que Eugenia, de 35 años, no ha hablado desde entonces con su padre, a quien tampoco visitó por Navidad.
Lucha contra el tráfico sexual
En el caso de Eugenia, quien fundó el Colectivo Antiesclavitud para ayudar a combatir el tráfico sexual, el enfado se agrava ante la negativa de su padre a disculparse con las víctimas de Epstein, publica el dominical.
Una fuente le dijo al Ministro de Relaciones Exteriores que la ruptura es similar a la que existe entre los Beckham: “No hay contacto ninguno, nada. Es como Brooklyn Beckham: ella lo ha cortado por completo”.
Beatriz, más conciliadora
Por su parte, la hermana mayor, la princesa Beatriz, también hija de Sarah Ferguson, está adoptando una postura diferente, y mantiene las formas y el contacto con su padre, para salvar -en la medida de lo posible- algo de su maltrecha reputació dentro de la familia real británica.
Por ejemplo, Beatriz sí invitó a su padre al bautizo de su hija Athena, de 11 meses, en Londres el mes pasado, si bien el hermano del rey después no acudió a la fiesta posterior. Tampoco está claro si en aquella ocasión Eugenia y su padre hablaron.
Esta ruptura entre hija y padre agrava aún más la caída en desgracia del expríncipe, a punto de abandonar Royal Lodge, su hogar en Windsor Estate, su hogar durarnte décadas. Justo la semana pasada comenzaban a cargarse algunos de sus enseres en un camión de mudanzas.
Andrés se trasladará a una propiedad familiar temporal en Sandringham Estate, en Norfolk, en las próximas semanas hasta que acaben las reformas en la cercana Marsh Farm, su nuevo hogar, para finales de marzo.
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