jueves, 19 de febrero de 2026 · 00:00
Incorporamos al diario el Oráculo del Colibrí, que nos permitirá ir trabajando distintos aspectos y situaciones que todas las personas atraviesan en sus vidas y que desencadenan diferentes emociones. El objetivo es poner sobre la mesa “una palabra” para pensar sus resonancias en nosotros mismos, siempre enfocados en evolucionar y sanar aquello que nos lastima o nos obstaculiza crecer.
La palabra de hoy: Música
Conectamos con la música aún antes de nacer. Nuestro propio cuerpo emite y percibe sonidos, ritmos y vibraciones. Haz escuchado el latido del corazón de un bebé en la panza de su madre? Es impresionante la vibración y el sonido!! Ya adultos seguimos sintiendo el latido y las emociones que vivimos pueden acelerarlo o lentificarlo según su tipo. Su sonido se asemeja a un tambor, es decir a un instrumento musical. La música viene con nosotros a este mundo y sus efectos son sanadores. La voz es uno de los instrumentos básicos y sus vibraciones trabajan en lo más profundo de nuestro ser, cuando su tono es dulce y armonioso repercute incluso sobre nuestras células, restaurándolas y reestableciendo su equilibrio. Esta es una invitación a incorporar la música que nos gusta a nuestra cotidianidad, ya sea escuchando, cantando ( aunque sea para nosotros mismos) o ejecutando un instrumento. También se puede aprender y nunca es tarde para hacerlo. Pero lo más importante será aprender a escuchar el propio corazón y las propias vibraciones. Acostumbrarnos a identificar lo que sentimos. El bienestar que traerá no será sólo para nosotros, se amplificará también al mundo que nos rodea.
