Cuando, en la mañana de este mismo jueves, el presidente francés Emmanuel Macron anunciaba que aumentará la implicación militar gala en Groenlandia, ha crecido considerablemente en volumen lo que en un principio era una pequeña ronda de presencias simbólicas militares para una afirmación de soberanía sobre el territorio que Donald Trump pretende “conquistar” ya sea “por las buenas o por las malas”.
Una pequeña representación militar de la Armèe, 15 soldados de infantería de montaña enviados a la isla regida por Dinamarca, será ahora apoyada por “medios terrestres, marítimos y aéreos”, ha confirmado Macron sin que el Estado Mayor francés haya especificado cuáles. Ocurre en la misma jornada en que están llegando a Groenlandia efectivos militares alemanes, suecos, noruegos... y británicos, detalle este último que habla tanto de unidad europea y como de tensión en la OTAN. España también se ha abierto a participar en el despliegue, como confirmaba en esta misma jornada la ministra de Defensa, Margarita Robles.
El Estado Mayor de la Defensa evalúa la posible aportación española. En ese estamento se considera de momento poco adecuada una presencia naval, dadas las dificultades que presenta el invierno en la zona.
Resistencia
La misión no tiene otro nombre que el que le dio el ministro danés de Defensa, Troels Lund Poulsen, para describirla: Artic Endurance, o Resistencia Ártica. Tampoco tiene un formato concreto o planificación de ejercicios sobre el terreno, explican fuentes militares españolas. De hecho de momento no hay un área de despliegue: el destino de todas las representaciones militares es concentrarse en Nuuk, la capital groenlandesa. Se ha tratado sobre todo de que hubiera a tiempo presencia militar no solo danesa, cuando, este miércoles, se reunieron interlocutores de Dinamarca, Groenlandia y Estados Unidos para hablar –sin resultado– de las presiones de la Casa Blanca.
Un oficial británico, en primer plano, con militares franceses en el cuartel del Comando Ártico danés en Nuuk, Groenlandia. / Simon Elbech Forsvaret Denmark
El siguiente paso, el de ahora mismo, es el de reafirmar esa presencia europea. Un alto militar español de la Armada lo explica con la expresión “plantar bandera”.
Hay un estadio intermedio entre el mero viaje de diplomacia de la defensa y la pura intervención militar, y ese es el de plantar bandera. Los aliados europeos han querido reafirmar la soberanía danesa y de la UE sobre el territorio “y para eso basta con enviar algunos oficiales que lleven tu enseña en el hombro”, añade un colega de la fuente mencionada, este de Tierra. Es lo que ha hecho el Reino Unido, que, de momento, tiene un solo oficial enviado a Nuuk, si bien este militar sirve de enlace para un esperable incremento de fuerzas británicas.
El Ejército alemán ha enviado una docena de militares. No han dejado trascender aún los ministerios de Defensa de Noruega y Suecia cuántos efectivos envían Una misión de “plantar bandera” permite “una gradación muy considerable”, que es la que el militar de Tierra prevé si no amaina la tensión. El Ministerio de Defensa danés ha dejado trascender el siguiente paso de esta misión Artic Endurance: quedarse. O sea, las tropas europeas permanecerán en Groenlandia mediante turnos de rotación.
Dar mensaje
De momento, los militares europeos enviados llevan solo armamento ligero, según diversas fuentes. El lugar de trabajo para los oficiales es la sede en Nuuk del Arktisk Kommando, la agrupación militar danesa que, agregando especialistas de diversos cuerpos y armas de sus Fuerzas Armadas, se encarga de la defensa de su territorio ártico. Es una punta de lanza terrestre, naval y aérea del Ejército danés, mucho más poderosa que las muy especializadas pero mínimas agrupaciones de la Patrulla Sirius, vigilantes militares con trineos tirados por perros que hacen misiones de “presencia soberana” –es su nombre técnico danés– en el Noreste de Groenlandia.
Sede del Arktisk Kommando del ejército danés en Nuuk, Groenlandia / Forsvaret M Defensa Dinamarca
Una de las fuentes militares españolas consultadas indica que el objeto de estos envíos “no es plantar cara militarmente a Estados Unidos”, sino “convencer a Trump de que sus aliados en la OTAN pueden ayudar a defender Groenlandia” sin necesidad de que tomen el territorio. De hecho, el propio Comando Ártico danés, que ha publicado las primeras fotos de militares europeos en su cuartel, ha explicado que el objetivo es “reforzar la capacidad de operar en condiciones árticas y, de ese modo, fortalecer la seguridad de toda la Alianza en el Ártico en beneficio de la seguridad europea y transatlántica” en lo que en términos OTAN se llama “el Gran Norte”.
En invierno, este es un territorio poco propicio para los movimientos militares. “Cuando la temperatura desciende a 30 grados bajo cero, se rompe hasta la cinta americana”, ironiza un experto español en industria militar. Las fuerzas desplegadas en áreas árticas se ven obligadas a mantener constantemente encendidos los motores de sus vehículos, “o no hay quien los arranque”. Las evacuaciones médicas y el suministro son un desafío y los blindados sucumben ante la nieve y el hielo.
No hay de momento ejercicios multinacionales en la zona. Los últimos con Dinamarca como anfitriona tuvieron lugar en septiembre pasado. Fueron las maniobras Artic Light 2025, con participación de un total de 550 soldados de Francia, Alemania, Suecia y Noruega. En el ejercicio participaron también cazas F-16 daneses y la fragata del mismo país HDMS Niels Juel.
Ahora, cuando el contingente europeo crezca en la isla, las misiones que tendrá se ciñen más al momento de tensión. Las describe así el Ministerio de Defensa danés: “Protección de instalaciones críticas para la sociedad; asistencia a las autoridades de Groenlandia, incluida la policía: recepción de tropas aliadas; despliegue de aviones de combate en Groenlandia y sus alrededores y resolución de tareas navales.
Suscríbete para seguir leyendo
