Los archivos vinculados al caso Epstein han vuelto a poner el foco en la dimensión internacional de su agenda de contactos y los nombres de políticos y famosos españoles también han aparecido en las distintas tandas de documentos judiciales y registros asociados a la investigación.
Si bien la su presencia no implica necesariamente un delito ni una relación directa con la red de explotación de mujeres, sí plantea preguntas sobre el tipo de vínculo —social, empresarial o institucional—, el grado de cercanía real y, sobre todo, por qué figuran en esos papeles como contactos del magnate que, antes de su muerte, ya fue declarado culpable y cumplió condena por prostitución de una menor.
En un caso marcado por años de opacidad, cada mención reabre el debate sobre qué se sabía, quién lo facilitó y qué parte es prueba, contexto o ruido documental. A continuación, los españoles que aparecen en los papeles de Epstein, del rey emérito a los Aznar, pasando por Ana Obregón.
El rey emérito Juan Carlos I aparece en los papeles por una mención indirecta en una comunicación privada: Se cita como parte de su agenda. Un correo del 11 de septiembre de 2018 enviado a Epstein por Peggy Siegal dice que esa noche cenaría con él en Nueva York y alude a planes posteriores. El mensaje no lo escribe Epstein y no incluye verificación externa, de modo que no prueba que la cena se celebrara. Tampoco aporta datos de viajes, pagos o encuentros, solo el hecho de que su nombre circulaba en ese entorno reflejado en la documentación.
El expresidente del Gobierno José María Aznar figura en los papeles como destinatario de envíos procedentes de Epstein. Entre los documentos aparecen recibos de mensajería de dos paquetes remitidos desde Estados Unidos en septiembre de 2003 con dirección en Moncloa, cuando este era el presidente del PP, y posteriormentem en mayo de 2004 con destino a la sede de FAES, fundación que preside. Los documentos difundidos detallan fechas y direcciones, pero no el contenido de los envíos. Aznar dice que no conoce a Epstein de nada y que no recuerda esos envíos.
La ex primera dama Ana Botella y el entorno del expresidente aparecen en los archivos por dos vías. En recibos de mensajería, los destinatarios se consignan como Aznar y Botella en direcciones institucionales, sin información pública sobre qué se enviaba. Además, la libreta de contactos atribuida a Epstein incluye entradas para José Aznar, hijo del presidente, y su yerno, Alejandro Agag (marido de Ana Aznar Botella) que fue su estrecho colaborador en lo político y lo empresarial, como ayudante en Moncloa, y luego envió como eurodiputado a Bruselas.
La actriz y presentadora ha visto su nombre asociado a Jeffrey Epstein por informaciones que rescatan lo que ella ha definido como una relación de amistad en Nueva York a comienzos de los años 80, cuando él aún no era una figura pública. En sus memorias ‘Así soy yo’, publicadas en 2012, Obregón lo describe como su “ángel de la guarda en Nueva York” al evocar el apoyo que recibió al trasladarse a la Gran Manzana. Tras las recientes filtraciones, aseguró que le “da asco” aparecer vinculada a Epstein, insistió en que no hubo relación sentimental y subrayó que esas menciones no prueban delito.
La economista y escritora Astrid Gil-Casares aparece en los papeles por mensajes y correos intercambiados con Epstein entre 2017 y 2019. Lo publicado recoge conversaciones sobre literatura, comentarios sobre borradores y un tono de confianza sostenido. Según la reconstrucción periodística, el contacto continuó hasta poco antes de la detención en julio de 2019. En la documentación difundida no se aportan indicios de delito, pero sí un retrato del círculo social y de la continuidad del vínculo. El intercambio se mantiene incluso cuando su figura ya era controvertida.
La consejera de Acciona Maite Arango aparece en los papeles como un nombre incluido en la conocida libreta de contactos atribuida a Epstein. Se trata de un listado de agenda con entradas de terceros, usado para gestionar llamadas y contactos, y su presencia no implica delito ni garantiza que tuvieran un trato personal. En lo publicado no se vincula su nombre con registros de vuelo, pagos, invitaciones o correspondencia.
El exministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos aparece en los papeles en correos que incluyen listados de asistentes a una reunión internacional celebrada del 5 al 8 de noviembre de 2010 en Sir Bani Yas, Emiratos Árabes Unidos. Los e-mails reenvían la relación de invitados a Epstein, algo habitual en la organización de eventos, pero no describen una cita bilateral ni aportan detalles de trato directo. En lo difundido no constan pagos, vuelos ni comunicaciones personales con el ministro socialista. La mención documenta su nombre en una lista y poco más.
El empresario Jacobo Gordon, vinculado al entorno de Alejandro Agag y condenado en el ‘caso Gürtel’, aparece en los papeles por dos vías. Su nombre figura en la libreta de contactos atribuida a Epstein, como una entrada de agenda sin más contexto. Además, la prensa ha destacado correos en los que se dirige a G Max, nombre con el que se identifica a Ghislaine Maxwell, con un tono personal y alusiones genéricas a acuerdos. En lo difundido no se aportan vuelos, pagos ni hechos nuevos imputables: la mención describe presencia documental, no prueba de delito.
El aristócrata español Joaquín Fernández de Córdoba Arión, duque de Arión, figura en los papeles como una entrada de la libreta de contactos atribuida a Epstein. En el listado aparece un nombre asociado a España, con formato de agenda, sin contexto adicional sobre vínculo, encuentros o comunicaciones. Al ser un registro de teléfonos y direcciones, la mención equivale a un contacto potencial, no a una relación probada. No se aportan viajes, pagos o invitaciones.
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