6 febrero, 2026

Qué son los hidroseísmos que la borrasca Leonardo está provocando en Grazalema y resto de Andalucía?

Hace semanas que la lluvia golpea con intensidad el sur peninsular y, según indican los registros, los suelos están tan saturados que ya no pueden absorber más agua. El azote de las borrascas en Andalucía podría haber empezado a producir un fenómeno poco habitual pero, aún así, compatible con la situación actual de lluvias torrenciales. Se trata de los hidroseísmos, unos terremotos producidos por la presión de las aguas subterráneas derivada de la enorme acumulación hídrica del temporal y de la formación de grietas en el terreno por la misma fuerza de los elementos. En las últimas horas se han detectado hasta tres episodios de este tipo en la provincia de Málaga y se reportan varios más en localidades de Cádiz.

El Instituto Geográfico Nacional ha detectado hasta una docena de seísmos de pequeña magnitud en Andalucía a lo largo de esta semana de intensas lluvias. En el municipio malagueño de Gaucín, por ejemplo, el miércoles se reportaron hasta tres microseísmos de magnitud 2,4 en un solo día. El jueves se observaron terremotos de magnitud de hasta 2,6 en Casares, Jimena de la Frontera, Genalguacil y Algar. Este viernes ya se han detectado dos más, el más intenso de hasta 2,7, en los municipios andaluces de Benadalid y Cortes de la Frontera. Aún es pronto para saber la causa exacta de estos terremotos pero en algunos casos se sospecha que podrían haber sido provocados por la fuerza de las aguas, ya que muchos coinciden con las zonas más castigadas por el temporal.

Los registros recogen una docena de temblores con una magnitud de entre 2 y 2,7 a lo largo de esta semana en Andalucía

También son muchos los vecinos que, más allá de lo que recogen los informes oficiales, afirman haber notado temblores en el suelo y hasta explosiones subterráneas durante este episodio de lluvias tan torrenciales en Andalucía. El caso más destacado es el de Grazalema, una de las localidades más azotadas por el temporal y que en estos momentos ha tenido que ser evacuada ante las inundaciones causadas por las lluvias y el riesgo de que la situación escale en las próximas horas. Desde el pasado miércoles, con la llegada de la borrasca Leonardo, el municipio ha acumulado más de 500 litros por metro cuadrado y la situación ha llegado hasta tal punto que el agua ha empezado a brotar desde el mismo suelo y a través de las baldosas de los hogares. Varios vecinos de la localidad afirman haber sentido temblores de tierra durante este episodio.

Qué son, por qué ocurren y qué daños causan los hidroseísmos

Todos estos episodios podrían ser compatibles con la dinámicas de los hidroseísmo (o hidrosismos), un tipo de terremotos de muy baja magnitud que se origina por cambios bruscos en la presión del agua subterránea y que, en muchas ocasiones, ocurren tras episodios de lluvias intensas que llegan después de periodos de sequía prolongada. Estos fenómenos ocurren cuando el agua de lluvia se infiltra en profundidad por las grietas y fallas de la roca, eleva la presión en los poros del subsuelo y, cuando esta presión supera la resistencia de las fracturas, provoca pequeños rompimientos o reajustes de tierra que liberan energía en forma de vibración del terreno.

Por el momento no se reportan daños significativos asociados a los hidroseísmos detectados en Andalucía. Aún así, el balance definitivo tendrá que realizarse una vez pasado el temporal y cuando se pueda inspeccionar con detenimiento los daños sobre el terreno. Según afirman los expertos, el principal riesgo asociado a este tipo de fenómenos está relacionado con el impacto en suelos especialmente saturados o con una elevada porosidad, ya que en algunos casos estos terremotos podrían llegar a agravar inestabilidades preexistentes del terreno y provocar hundimientos locales.

Según explica el hidrogeólogo Santiago García, director del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Cádiz (UCA), los hidroseísmos detectados en Andalucía se suman al contexto de “riesgo kárstico“, es decir, en la posibilidad de colapsos y movimientos en el macizo rocoso sobre el que se asientan pueblos como Grazalema. “La combinación de agua y karst, un relieve modelado por disolución en rocas calizas, puede generar huecos, conductos y zonas de debilidad que, ante una recarga súbita, reaccionan. Es un proceso natural”, comenta el especialista en una entrevista con El Correo de Andalucía.

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