San Lorenzo y Huracán protagonizaron un nuevo capítulo del clásico porteño, que finalizó sin goles en el estadio Nuevo Gasómetro. El encuentro se disputó en un marco intenso pero con pocas ocasiones claras de riesgo.
La visita quedó en desventaja numérica a los 26 minutos de la primera etapa, cuando Luciano Giménez fue expulsado por una agresión sobre Perruzzi. A pesar de contar con más de una hora de juego con un futbolista menos, el equipo dirigido por Frank Kudelka se mantuvo firme en defensa y hasta dispuso de la situación más clara del partido: Matías Tissera quedó mano a mano con Orlando Gill, pero el arquero del Ciclón respondió de manera acertada.
Por su parte, los dirigidos por Damián Ayude no lograron capitalizar la superioridad y se encontraron con un rival que, aun con diez hombres, se mostró compacto y ordenado.
Con este resultado, San Lorenzo alcanzó a River en lo más alto de la Zona B del Clausura, mientras que Huracán se ubica tercero en la Zona A. Además, el Globo acumula seis partidos consecutivos sin perder ante su clásico rival, con un saldo de cinco empates y una victoria.