Mañana triste en Atocha. Acostumbrada al bullicio y el ajetreo constantes, la estación permanece a primera hora de este lunes sumida en un silencio doliente, atravesada por el terrible accidente de este domingo en Adamuz (Córdoba) que ha dejado decenas de fallecidos y más de un centenar de heridos.
Con ojos llorosos y cara de no haber dormido en toda la noche, Eduardo, encargado de la oficina de atención al viajero de Iryo en Atocha, se muestra roto y sobrepasado por lo ocurrido. “Estamos a disposición de todos los familiares y personas que lo necesiten”, explica, desde cambiar un billete a atención psicológica gratuita. Pero lo cierto es que “no sabemos nada” sobre lo que ha ocurrido, relata, mientras otros compañeros se abrazan y lloran al fondo.
Desconoce cómo ha podido pasar lo ocurrido, qué explicación hay ni “a largo plazo, qué indemnizaciones habrá”. Ha sido una “noche muy larga” y todavía le quedan horas por delante de aguantar el tipo. “Al menos hasta mediodía seguiré aquí, hablando con quien venga”, cuenta con la voz a punto de quebrar.
Parte del personal de seguridad de la estación también ha vivido de primera mano la noche, pero no pueden hablar. “Voy de uniforme, si fuera de calle, y tanto que querría hablar“, replica uno de ellos al ser preguntado por cómo se han vivido aquí las últimas horas.
Alternativa para los viajeros
A pocos minutos de las 7:00, en el vestíbulo de la alta velocidad empiezan a concentrarse algunos pocos viajeros con destino a Andalucía frente a las pantallas de información. Todos los trenes están cancelados, pero buscan una alternativa. Una familia de Madrid que iba de vacaciones a Sevilla ha optado por coger su Van y publicar el viaje en Blablacar: “Ya tenemos otra reserva”, dice el marido mientras enseña el móvil. “Al menos así no perdemos el hotel”, añade.
“No te dan ninguna solución“, se lamenta Maricarmen. Viene desde Palma de Mallorca con su marido y, tras hacer parada en la capital para ver al Madrid, tenían billetes para ir hoy a Andalucía a visitar a la familia. “Luego tenemos un coche alquilado en Sevilla, pero nos hacía ilusión ir en AVE”, relata. Van a intentar que la compañía les permita recogerlo en Madrid, aunque “sea pagando un extra”, porque aquí “no nos dan ninguna alternativa” más que tomar un autobús “por nuestra cuenta”.
Durante la noche, el Summa 112 de la Comunidad de Madrid, junto a Samur, Cruz Roja y psicólogos desplegados por Adif, Renfe e Iryo, han estado atendiendo a los viajeros procedentes de los trenes accidentados, que han ido llegando a Atocha desde las 04:30 de la mañana en los autobuses habilitados por Transportes. Permanecen todavía en la estación una psicóloga, técnicos y médicos del Summa, según informa el Ejecutivo regional.
