Un guardiacárcel fue sorprendido cuando intentaba ingresar droga a la cárcel de Cruz del Eje. Los estupefacientes habían sido embalados y colocados en forma de un salamín y el uniformado fue interceptado en un control de rutina.
El agente penitenciario de 33 años llevaba varias dosis de cocaína y marihuana y quedó a disposición de la justicia.
Todo ocurrió dentro del Complejo Carcelario N°2 de Cruz del Eje y trascendió que el uniformado mostraba una «actitud sospechosa» que derivó en una inspección y el secuestro de las sustancias prohibidas. Tras el hallazgo, se dio intervención a la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) y se dispuso la inmediata detención del guardiacárcel.
Desde el Servicio Penitenciario de Córdoba remarcaron que los controles se desarrollan de manera rigurosa tanto a visitantes y proveedores como al personal de la fuerza y que se abrió una causa contra el detenido.
«El narcotráfico y el delito no admiten ningún tipo de tolerancia, mucho menos cuando se trata de faltas graves cometidas por quienes tienen la responsabilidad de garantizar la seguridad penitenciaria»; revelaron a través de un comunicado oficial.
